Nuestra envidiada sección Cine Primate se honra en presentarCAPTIVE WILD WOMANDirector: Edward Dmytryk. Con John Carradine, Acquanetta, Evelyn Ankers, Milburn Stone. USA, 1943¡¡La
Mujer Gorila, señores!! ¡Hoy es día de fiesta en esta casa, que nos visita la más egregia dama del
Panteón Monstruoso de la Universal
. Menospreciados por muchos -que la ignorancia es, como saben, atrevida- en el Desván se adoran todos y cada uno de los tres locos títulos que protagonizó, siempre en los más estrictos márgenes de la serie B: este de hoy,
Jungle Woman (1944) y
Jungle Captive (1945), de los que pronto les contaré. A ver qué día se les honra con una edición moderna y cuidada, en un cofrecillo como está mandado..

.
Dirige esta seminal entrega don
Eduardo Dmytryk, en clima más aséptico de lo acostumbrado, sin castillos ni telarañas, y es que la
Mujer Gorila es el único monstruo clásico que no surge de las tinieblas del gótico, sino del limpio laboratorio que ejemplifica la mudanza de los mitos hacia territorios más
pulp que románticos

. El género está ya perfectamente codificado y con sus elementos se juega a placer.
Y qué elementos. Un doctor loco, claro está, encarnado por el
Flaco de Oro John Carradine, aficionado a manipular fluidos y glándulas -esos dispositivos orgánicos misteriosos a los que el común de los mortales atribuimos en nuestra ignorancia toda clase de milagrerías- con el objeto tanto de curar la acromegalia (igual que el endocrinólogo demente
J. Carrol Naish en
The Monster Maker)

, como de crear una raza de superhombres con las que dominar el mundo. Atildado y pulcro, rico por una vez, no ejerce en solitario cubil sino en una elegante clínica de la que es propietario. Por motivos no muy claros en vez de supercriaturas acaba fabricándose, a partir de una gorila, el cerebro de una enfermera y los fluidos glandulares de una paciente, a una espectacular mujer que le obedece en todo y carece de pensamiento propio

.
Y que encarna adecuadamente una debutante
Acquanetta, estrella del cine genérico, metáfora de lo sexual y del instinto y como tal maltratada por un industria cuya mentalidad última la desea y la teme. Cómprense sino su biografía en el
Mondo Brutto nº 41, que allá me despaché a gusto con cuanto atañe a tan singular artista

. Brilla en sus escasas apariciones como
Cheelah, la Mujer Gorila a caballo entre lo humano y lo simiesco; cuando esto último predomina es
Ray "Crash" Corrigan quien con su encantador disfraz de primate da vida al personaje. A ella, muda y animal, se contrapone
Evelyn Ankers, compañera habitual de los monstruos de la Universal

, civilizada y comedida novia del domador y empresario circense responsable de la captura del gorila allá en África. Filme también de circo, sin asomo del mundo torturado y lleno de
freaks de las ferias del cine mudo, pulcro escenario que da pie a numerosoas secuencias donde el especialista
Clyde Beatty dobla frente a las fieras al actor que interpreta el papel de galán.
Dominada por incontenible deseo carnal, como corresponde a su triple naturaleza de mujer, animal y mestiza

,
Paula Dupree (que tal es el nombre de la
Mujer Gorila) muta en bestia asesina cuando cualquier otra hembra se aproxima al cazador que la capturase en la jungla, dueño de su corazón elemental y sumiso. El resto del tiempo, condicionada por un papel que le niega el uso de la palabra, se limita a abrir mucho los ojos, posar en pantaloncitos cortos y permanecer impasible

, como si bastante tuviera con aguantarse los impulsos y en tal tarea agotase todas sus fuerzas.
Cuento desaforado y febril no por previsible menos fascinante, que expone prístinamente mecanismos y motivos de la más genuina serie B

, la facturada por estudios grandes con presupuestos pequeños. E inaugura, aunque sea modestamente, una nueva era donde el miedo va a alojarse en entornos cotidianos, bien que entre ellos se incluyan parafernalia de quirófano y maquillajes extraordinarios. Menos mal, pues ¿qué sería de nosotros sin la acostumbrada ración de rostros hirsutos y colmillos monstruosos?