2008-01-22

WEST OF ZANZIBAR

West of Zanzibar
Director: Tod Browning. Int.: Lon Chaney, Lionel Barrymore, Mary Nolan. USA, 1928.


Este buen señor de Tod Browning debe de tener el cerebro más perforado de lo que parece. ¡Pues no nos sale otra vez, como en Garras Humanas y Freaks, con sus obsesiones del circo, la degradación y la mutilación! Encima actúa Lon Chaney, arrastrando su cuerpo muerto cual magistral serpiente venenosa, en medio de una jungla eternamente húmeda y viviendo entre caníbales: imaginen, otra obra maestra del gran Browning. Febril y sucia. Una de esas historias de sacrificio, venganza y redención totalmente enloquecidas especialidad de la casa. El supremo Chaney, un prestidigitador traicionado por su esposa y su mejor amigo, no encuentra mejor forma de ganarse el pan que la de establecer su paralítico cuerpo en el corazón de la selva de Zanzíbar, donde gracias a la superstición de los nativos y a unas máscaras de lo más horripilante se convierte en hechicero y fantasmal ladrón de marfil. O sea, nada del otro mundo si no fuera porque la demencial historia que sigue transcurre entre danzas salvajes (¡harto más energéticas que las suyas, punkis de risa!), sacrificios humanos, ídolos tétricos y unos secundarios de lujo, dos gordos que están sudando todo el santo día, bebiendo y luciendo sus tatuajes, marranos de hace años. En fin, por avatares del destino Chaney se regodea en humillar a su propia hija hasta convertirla en un pingajo, haciéndola violar por toda la tribu de salvajes, convirtirtiéndola en alcohólica y dejando que vague medio desnuda, mientras se ríe de ella cuando le echa de comer en el suelo... Si esto es normal, que venga dios y lo vea. Los aspectos técnicos se los imaginan, que siendo la peli de quien es ya deberían saberlos soberbios. Amiguitos de lo mórbido, obligatoria.