JESÚS SERRANO
Es más que posible que el nombre de Jesús Serrano les diga así de buenas a primeras más bien poco, y sin embargo, cuántos de ustedes no habrán quedado alguna vez absortos ante sus obras. Fue don Jesús el ilustrador de gran parte de los cromos que la prolífica Editorial Maga editase en los sesenta y setenta, ventana al universo donde en chillones colorines se mostraban sus infinitas facetas. Y es que todo superhéroe ibérico parece serlo un poco a medias, mucho más en deuda con cuanto personaje pulp ha sido que con sus empijamados colegas americanos. Como confirmándolo, combate El Duende con saña durante más de la mitad de su vida a un émulo de Fu Manchú llamado Chug Lang, que en la mejor tradición del género proclama a voces cada dos por tres su voluntad de convertirse en el amo del mundo. Un pirata de ultratumba, un submarino atómico terrorista y un falso rajá que pretende el trono del Preste Juan completan el grupo de sus enemigos.
Festín de colorines contado a ritmo endiablado, asoman por la serie yetis en calzoncillos, yogis con poderes, pulpos gigantes, momias redivivas, mujeres en peligro y otros delirios pop de los que tanto se aman en esta casa. Serrano plasma hábilmente el aire frenético y un tanto enloquecido que el tema requiere, lejos, eso sí, de la espectacular modernidad de los genuinos personajes made in USA. Hijo del subdesarrollo como nosotros mismos, ¿cómo no iba El Duende a gozar de un lugar privilegiado entre nuestros amores de a peseta?




























































