2008-03-11

Demonios


MIS AMIGOS LOS DEMONIOS

¡Hola, pimpollos! ¡Qué mejor manera de que me disculpen estos días pasados, que les he tenido tan descuidados, que inaugurar para su educación y recreo una nueva sección, como las ya muy exitosas de El Peligro Amarillo y Las glorias del folletín.


Esta que empieza hoy se va a titular DEMONIOS, en honor y recuerdo de estos seres siempre presentes en la raíz de todo terror. Cronistas de sus andanzas los tienen a cientos; reporteros gráficos del Hades, también.

Uno de los más notables fue el grabador mejicano Manuel Manilla, prolífico artista de folletines, cuentos, grabados y estampas durante los diez años (1882-92) que estuvo al servicio del editor Antonio Vanegas, rey de las publicaciones populares. Justo cuando él se retiró entró a trabajar en la casa José Guadalupe Posadas, a quien los más adelantados entre ustedes sin duda conocen por sus famosas calaveras.

El demonio captó muchas veces su mirada de artista. Es el satancillo clásico, el de cuernos y rabo. Como muestra, que de este grande ya repetiremos, vayan estas representaciones para el día de hoy.




Y como recomendaba Don Vicente Risco, gallego erudito en estos temas infernales y autor de la monografía Satanás- Historia del diablo, antes de cerrar el ordenador repitan conmigo la jaculatoria salvífica ... "Puesto que el Demonio existe...¡Arrenegado sea!".