2010-01-15

Alimañas y mordiscos

Ya se lo advertí hace tiempo AQUÍ: antes de mutar en repelentes peluches o cantar como cretinas en las películas de Disney, las fieras salvajes se dedicaban a hincar mordisco. Dañinas, traidoras, esclavas de sus malos instintos, amigas de hacer correr la sangre humana.

Niños, ancianos, blancos y cobrizos: cualquier bocado es bueno para estas alimañas. En su exterminio no hay delito, como ahora, sino proeza y hazaña digna de ser cantada.

Bien a las claras lo muestra este album de lomo entelado y tapa dura de tiempos republicanos, en el que la casa TBO recoge algunas de sus muchas páginas dedicadas al tema durante los años veinte y treinta. Diminutas viñetas, exquisitamente compuestas, catálogo de banquetes en los que nosotros somos el plato.
Su dibujante más asiduo, el enorme catalán Serra Massana (de quien ya les mostré otras obras magnas AQUÍ), se complace en hacer sentir la fisicidad del mordisco. Casi nota uno, al ver estas imágenes insólitas, cómo unas fauces de hierro se cierran cruelmente sobre sus carnes...

Esta es la cubierta de tan instructivo volumen; les dejo además, para que pinchen encima y puedan regodearse a gusto, unas pocas páginas del album. Si son personas cabales, no pueden hacer otra cosa más que valorar este alarde de arte y sinceridad. Nada de imágenes edulcoradas del mundo: comer o ser comido, tal es la ley, qué le vamos a hacer...
-------------------------------------------

10 comentarios:

LEBLANSKY dijo...

¡Que maravilla! Mis historias preferidas -fieras devoradoras de hombres, mujeres y niños- llevadas a los tebeos con todo el espíritu naif. Me imagino a Kenneth Anderson volviendo de la tumba para reescribir sus historias de cacerias en la selva índica en forma de guión para un tebeo.

Galderich dijo...

Es curioso constatar como ahora los animales son inofensivos con los hombres y ya no atacan ni nada. Disney cambió esta visión... muy buena observación!

Sap. dijo...

¡Ay, Abuelito, pobre Benejam... Ay, si el gran Eustaquio Morcillón y su negrito Babalí levantaran la cabeza y vieran cómo el lenguaje eufemístico y lo políticamente correcto ha eliminado del imaginario palabras tales "fiera", "alimaña", "animal dañino", "bestia", "sanguinario",etc... (Y ya puestos, ¿se acuerda alguien de los presentes de aquel rancio y benevolente término de "safari fotográfico"?)

El Abuelito dijo...

Yo también adoro las historias coloniales de jungla con elefantes y fieras feroces, señor Leblansky... ya irán asomando por este Desván.
Imaginaba, por conexión estética, que este album seria de su agrado también, señor Galderich...

Y sí, don Sap: yo realicé safaris fotográficos. En un parque habilitado al uso allá por los primeros setenta, sacando fotos sin bajar del 124 y viendo pastar avestruces y chimpancés por el agro mallorquín. Una experiencia decididamente kitsch, muy lejos de la jungla imaginada...

Anónimo dijo...

Le recomiendo encarecidamente este texto, donde una mente lúcida coincide en sus asertos sobre los cambios en las relaciones entre hombre y animal al hilo del auge del urbanismo en el siglo XX.
http://www.elsjoglars.com/blog.php?post=220

Luis Miguez dijo...

El tigre de la tercera viñeta debe ser miope, se ha saltado una presa... Y hablando de tigres...

"Sus miradas despedian fuego y los sordos rugidos que lanzaba hacían retemblar la tierra."

Carape con el animalito, ni que fuera un tiranosaurio...

Carles Hernando dijo...

Le recuerdo sr. Abuelito, que aún nos quedan los bichos de 6 u 8 patas que exterminan tropas espaciales, hormigas mutantes por la radiación de una explosión nuclear que siembran el pánico y arañas que intentan devorar hobbits.

Vivaldo Moore dijo...

A partir del comentario de Anónimo:

El argumento de autoridad es una falacia, pero permítaseme comenzar este comentario con una cita:

"Los hombres componen, considerados en términos generales, una chusma bastante miserable." (S. Freud)

No hay nada que indique que el hombre no sea la peor especie sobre la faz de la tierra. Ponerlo por sobre el resto de las bestias es hacerse el ignorante con su capacidad depredadora.

Las bestias no son seres humanos, sí, pero atribuirle a la humanidad una superioridad que se empeña día tras día en negar es ceguera.

Si las figuras que tiene la piedra oblonga ocre que se encontró en Blombos, Sudáfrica, son efectivamente escritura, entonces podríamos datar el comienzo de la cultura hace 77.000 años. Es penoso ver cuán poco ha hecho la humanidad en ese lapso.

El Abuelito dijo...

Gracias por la recomendación, señor Anónimo. Un placer su lectura. Se peueden decir las cosas más altas, pero no más claras...

miquel zueras dijo...

Impresionante, abuelito. En mi juventud trabajé en una escuela perruna y por poco me devora un dálmata con los cables cruzados. Desde ese día decidí que no trabajaría en ningún sitio donde me pudieran morder o comer. Borgo.