2009-07-27

Pena y desdicha de dos huérfanos

"Los niños devoraron con fruición la carne del desgraciado marinero."
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"Los caimanes no cesaban en sus tentativas de alcanzar con sus horribles mandíbulas a los prisioneros"

"Millares de insectos posáronse por encima de sus cuerpos untados de miel y comenzó el espantoso suplicio..."


"-¡Habla, miserable! dijo John"

Tragados por el abismo

"-Esta vez no escaparéis tan fácilmente, dijo el feroz Malle-Balle. "
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Rostros heridos por el espanto
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Pelos de punta, muecas de dolor atroz, llamas que muerden la carne ante los ojos de Katty...

La sombra del Capitán Grant es alargada...
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"Tom y sus compañeros, sujetos a dura esclavitud, siendo continuamente maltratados..."

El primer paso de un camino largo y difícil...


"-¡Ánimo, Tom! Si no acabamos con ellos van a devorarnos!"

"-¡Los caimanes! ¡Los caimanes! gritaron todos"

"El espectáculo no podía ser más aterrador. Aquellos infelices, rodeados de esqueletos y torturados por la fiebre y el hambre..."


Un capitán -asesino- de catorce años.

Pocas veces se mostró tan a lo vivo la desnudez e indefensión de los esclavos (cepos incluidos)
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TOM & KATTY

Subgénero muy en boga en el folletín es el que cuenta las andanzas y peripecias de muchachos e infantes alrededor del globo. El mundo puede convertirse para ellos en gozoso escenario de aventuras vividas en libertad, o transmutarse en catálogo de suplicios sin cuento que deben apurarse amargamente hasta alcanzar la expiación final.

El primer caso, por ejemplo, La vuelta al mundo de dos pilletes, de Galopin y el conde de la Vaulx, o Zapirón y Tejoleta, los niños aventureros; el segundo, desde Las dos huerfanitas de A. D´Ennery a los vernescos Hijos del Capitán Grant, cuya versión extrema son estos pobres desgraciados que les presento, Tom & Katty. Los publicó la barcelonesa editorial Lux hace unos noventa años, más o menos.

Salta a la vista el camino de humillación y tormento que los dos niños deben seguir, en el que parece que ningún horror les es ajeno: canibalismo, muerte por inanición, caída en el abismo, venta como esclavos, cuerpos dados a comer a las moscas, hombres ardiendo ante sus ojos... permanentemente dilatados por el espanto.

Ignoro el nombre del escritor, y el del autor de estas prodigiosas imágenes. Les dejo acunados por tan hermosos pavores, con la certeza de que su sinceridad cruel ha de rendir sus corazones.

14 comentarios:

Ego dijo...

Cáspita. Lemoni Snickett se queda corto.

angelpito injurioso dijo...

Los medios de entonces...y los de ahora.y es que la realidad siempre supera la ficcion.

Carlos Abraham dijo...

Es notorio el modo directoen que se plasma la violencia en estas publicaciones dirigidas a un público juvenil. Me pregunto cómo se verá dentro de otros 90 años a los libros infantiles de hoy, si cómo productos violentos o sosos.

El impacto que nos causan estos cromos, en mi opinión, se debe a que hoy día no estamos familiarizados con ese medio de expresión. En el "cine de acción" hay mucha más violencia, pero como es un medio artístico al que estamos acostumbrados, no nos impacta con tanta fuerza.

Algunas imágenes son ya conocidas para los viejos folletineros que visitamos este blog, me refiero, por ejemplo, a la que muestra a los niños alimentándose de carne humana. Es bueno volverla a ver.

Altés dijo...

Extraña joya este "Tom y Katty". Unos Pablo y Virginia bajo al mirada de un masoquista precursor del "hardcore" visual. Lo de Oliverio Twist es para partirse de risa al lado de las desdichas de estos dos infantes.

Dimo Java-Lee Garcia dijo...

mortal.

Vivaldo dijo...

Hombre, que hayan pasado tantas cosas y que no termináran follándoselos es, por lo menos, sospechoso. En cualquier historia pos-80, digamos, ese hubiera sido el clímax.

¡Cuán distintos son los tiempos, Abuelito!

El Abuelito dijo...

Quién sabe, don Vivaldo, si en cualquiera de los episodios que no poseo, no haya podido ser esa la suerte de los dos infelices... que hay muchas bodegas en los barcos, y muchos rincones oscuros...

miquel zueras dijo...

Son unos Zipi y Zape en versión gore. En todo caso: impresionante. Borgo.

angeluco10 dijo...

Atroz.¡¡Qué dirán de ésto los puritanos que que abogan por prohibir los anuncios porque....por cualquier excusa!!.
Tan grave es pasarse como no llegar.

Juan Leonardo dijo...
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rotor dijo...

Cojonudas aventuras las de estos dos jovenzuelos!Aprende Arguiñano, esto si que es alimentar sanamente a nuestros chavales.

Camilo y Ceferina dijo...

Hola! Genial entrada!
Oye, alguien podría decirme si conoce el título de un libro cuyos protagonistas, también niños o jovenes huérfanos, se llaman Camilo y Ceferina? Es de la primera mitad del siglo XX y no lo encuentro por ninguna parte porque no sé ni el título ni el autor.
Gracias!

El Abuelito dijo...

Camila, Ceferino: no tengo ni idea de dónde se narraron sus peripecias... Si algún día lo averiguo, aquí mismo se lo diré...

Camilo y Ceferina dijo...

Muchas gracias, Abuelito. :)