2009-11-25

Floresta varia de cosas por venir

CIEN MIL REINCIDENCIAS
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Ayer, me parece que era, llegaron a cien mil las visitas giradas a este Desván. Qué quieren, la vanidad es pecado muy a mano, y deseo, incurriendo en ella, decírselo a ustedes para agradecerles su atención.

Gran satisfacción es para este Apóstol del Saber Viejuno, convencido de la necesidad y trascendencia de una misión que no es otra que la de desasnarles. Ni se les ocurra pensar que el contenido del Desván está llegando a su fin, quedan cientos de cajas por abrir, píldoras de conocimientos excéntricos cuya atenta lectura hará de ustedes verdaderos graduados en Undeground Arcaico, que no me dirán que no es títulación lucida y útil.
Recreen la vista con esta selección de prodigios venideros, que poco a poco han de ir apareciendo todos por este rincón. Las cuatro esquinas de mi realidad, que de la que hace ruido allá en la calle no quiero desde hace tiempo saber nada...
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¡¡Viva lo rancio!! ¡Vivan los antifaces de diseño! ¡Vivan los chistes de Frankenstein! ¡Viva el exceso y la desmesura! ¡Vivan los fantasmas de naftalina! ¡Vivan los gorilas! ¡Vivan los Tarzánidos! ¡Vivan los muertos que andan! ¡Viva Mischa Auer! ¡Vivan los gabachos enmascarados! ¡Vivan los cavernícolas con bigote! ¡Vivan los elefantes mareados! ¡Viva Celtiberia ! ¡Vivan las chicas de la jungla! ¡Viva el celuloide antiguo! ¡Viva el papel amarillento!
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¡¡¡Arrenegada sea la realidaaaaaad ... SU realidad, que esta es la míaaaa!!!

2009-11-23

Traca contra los frailes

REPÚBLICA Y CLERIGALLA Es 1931, acaba de proclamarse la República Española. Y hay que ver qué mal les ha sentado el hecho a las todopoderosas órdenes y estamentos religiosos que campan a sus anchas por la Piel de Toro...

Es el humor de esta revista satírica, La Traca, el del hombre harto, exabrupto tosco y grosero contra seres e instituciones en las que no puede menos que ver fomento de la opresión, de la ignorancia, de la superstición. Así lo muestran los chistes -ilustrados en su mayoría por Suau- entresacados del nº 16 de la publicación, correspondiente a agosto de 1931.

Los adalides que la fe inquisitorial siempre ha encontrado en España no tardarán en despertar, cansados de consentir tanto desmán y tanto ataque a sus privilegios, que no es humor precisamente lo que le sobra a la clerigalla.
Más o menos como hoy, pero a lo bestia: cuando se cambien las tornas, el señor Carceller, editor de La Traca, será colocado frente a un pelotón de fusilamiento y ejecutado, por rojo.
Dibujos burdos, sí, pero la mar de necesarios. Hasta imprescindibles, diría yo...

2009-11-17

The adventures of Fu Manchu

THE ADVENTURES OF DR. FU MANCHU
Serie de televisión dirigida por William Witney y Franklin Adreon. Con Glen Gordon, Lester Mathews, John George, Laurette Luez, Clark Howard. USA, 1956

Hay días en que, si uno no fuera tan viejo, hasta le daría por creer en dios. ¡Pues no han empezado a programar en Canal Desván la maravillosa serie televisiva Las aventuras de Fu Manchú, emitida en Norteamérica en 1956! Cinco episodios lleva emitidos mi prodigioso aparato de los trece que son en total, parece mentira que tanta dicha sea posible...





Televisión pre-pop, facturada por creyentes en el Género, de los que cumplen escrupulosa--mente cada uno de sus mandamientos. Subterráneos, pasajes secretos, cámaras de tortura, escenarios que remiten a tiempos en los que no caben distanciamien--tos o ironías. Y eso que faltan menos de diez años para que el escepticismo se cuele en el medio y las formas primigenias del folletín queden sólo aptas para parodias tipo Super Agente 86.


Desde su mismo arranque con Fu jugando al ajedrez, todo mantiene un aire de serial antañón, lo que no es raro siendo uno de sus responsables don William Witney, el más grande director de este tipo de filmes y responsable de joyas como Los tambores de Fu Manchu o Las aventuras del Capitán Marvel. Además, asoman caras conocidas para los fans más curtidos, las de los orientales Keye Luke (hijo de Charlie Chan en la serie del detective de Honolulú) y Víctor Sen Young, habitual tanto en esta última como en la del polizonte japonés Mister Moto, que interpretara San Pedro Lorre.

Glen Gordon compone un buen Doctor Fu Manchú. Aunque lejos de la grandeza de Karloff en La Máscara... o de Henry Brandon en The drums..., el oriental de mentiras conserva sus modales exquisitos y sibilinos, esa risita sádica como aguantada entre los dientes y un hablar mascullado, burlón y amenazador. Nunca aparece sin tener al lado a sus acólitos, la escultural Karamaneh y el enano verdugo Kolb. Este lo interpreta el gran John George, un actor diminuto de torva mirada, cuya larga carrera comenzase de la mano de Tod Browning en Garras humanas.



Festín de iconografías muy queridas, es un verdadero placer contemplar el devenir cotidiano de estos tres personajes en sus locas vidas, ora achicharrando a un infeliz, ora hipnotizando a una dama, acuchillando espaldas, desplazándose entre puertas lacadas, dragones de madera, laboratorios y mazmorras siniestras. Siempre los tres juntos, entregados fanáticamente a su causa desde que se levantan hasta que se acuestan.

Los argumentos son felizmente excéntricos, a pesar de su respeto escrupuloso por las reglas que el género impone. Hay robos de convoyes de oro; un extravagante plan destinado a contagiar a Occidente mediante partidas de melones envenenados; tramas para acabar con Naciones Unidas de un plumazo y desatar una guerra atómica... Veinticinco frenéticos minutos por episodio que alcanzan su cumbre en el titulado The Master Plan of Doctor Fu Manchú.

Nada menos que a Adolfo Hitler en persona tiene escondido el pérfido oriental en el cuarto de al lado. Metidito bajo una sábana, esperando que un cirujano plástico le cambie el rostro y pueda unirse a Fu Manchú para comandar juntos un nuevo amanecer nazi. Menos mal que el doctor Petrie y sir Nayland Smith acuden al quirófano recién abandonado y descubren el siniestro complot, gracias a que el equipo médico se ha dejado sobre la mesa de operaciones un ejemplar de Mein Kampf...

Hitler muta en un hombrecillo de rasgos severos que en cuanto se quita los vendajes se pone a gritar lanzando peroratas nacional-socialistas, antes de ser acribillado en su isla secreta a manos de unos comandos capitaneados por Smith, implacable némesis de Fu Manchú. Genuina ficción pulp hecha con honradez y convicción, lo que no puede decirse de otras que hoy gustan presumir de semejante etiqueta...

2009-11-16

Instantes publicitarios

GRAN ALMANAQUE MANÍACO

No todos los días ocurre: un fanzine que cumple veinte años de publicación y sigue tan fresco, convendrán conmigo en que es cosa excepcional.
El 2000Maníacos, decano del género en Europa y lugar donde nació este Desván desde el que lanzo mis peroratas, ha cumplido dos décadas, dos, de existencia feliz y desprejuiciada. Para conmemorarlo, los muchachos han sacado este número Almanaque, de portada grotesca y faltona, como les gusta, repleto de material del más alto interés.

Como en los números Extras de cualquier publicación que se precie, podrán conocer cómo y quiénes hacen esta su revista, repasar visualmente veinte años de chanza y saber cinéfago, o instruirse una vez más con el repaso en ochenta títulos a la historia del Cine Maníaco, un género que arranca con Segundo de Chomón y llega con buena salud hasta nuestros días.

Ustedes, les guste o no, sólo por estar aquí, ya son algo Maníacos también. Así que hala, escriban a pipoelpayasoborracho@yahoo.es y háganse con este ejemplar. Una inversión para su bolsillo, un almanaque histórico destinado a alcanzar cotizaciones de escándalo en el futuro.
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¡No dirán que el Abuelito no les ha avisado...!

2009-11-13

The Phantom Ship

THE MISTERY OF THE MARY CELESTE
(THE PHANTOM SHIP)
Director: Denison Clift. Con Bela Lugosi, Shirley Grey, Arthur Margetson, Edmund Willard. Gran Bretaña, 1935

Imagino que ustedes, quien más, quien menos, conocen la historia del buque Mary Celeste, aquel que salió del puerto de Nueva York y fue encontrado algo más tarde, sin nadie a bordo y con la comida aún servida en los platos, como si la tripulación se hubiese evaporado. Hasta ahora, yo lo acahacaba a la abducción extraterrestre. Ha tenido que venir este filme para dar con la verdadera clave: la culpa de todo la tuvo Bela Lugosi.

Lo filmó el santo húngaro en Inglaterra, de la mano de la que después sería popular productora Hammer. Tiene la fama este Barco Fantasma de que no es de terror, y no es así: pertenece al género, al menos tanto como la mayoría de los títulos que don Bela grabó para Monogram.

No todos los días tiene uno la oportunidad de degustar un Lugosi inédito. Y menos que cuente con un papel tan a la altura del magno intérprete. Gloriosamente sobreactuado, como siempre, Bela es un marinero triste y desgraciado, prematuramente envejecido, lleno de resentimiento, mutilado, machacado por la vida y fanático religioso. Lee la Biblia y la recita con el mismo tono apocalíptico con que lo hacía en su otro filme inglés, Los misteriosos ojos de Londres (1939), mira siempre de reojo y acumula odio, todo muy en su línea.

Pasiones contenidas, a cargo de un grupo humano reducido -la tripulación del Mary Celeste- entre los que destaca el capitán, indiferente al dolor de sus hombres; su esposa, horrorizada ante el nivel de brutalidad de la vida marina, y un segundo de a bordo sádico y despótico, como está mandado. La presencia de un misterioso asesino desencadena una tragedia anunciada.
Poco a poco el barco se queda vacío, muertos uno a uno sus ocupantes.
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Bela se revela finalmente como el criminal maníaco que presentíamos, un papel muy a su medida. Un whodunit de resabios marineros, con elevado punto de insania. Y modos fríos, casi teatrales, sin asomo de sombras dramáticas o alardes expresionistas, con un lenguaje menos ágil que el habitual en Hollywood. Como nos tiene acostumbrado el cine británico de los treinta, que a mí me encanta...